Las oportunidades de las energías renovables - El Mercurio

Para el agro
09/05/2011

Por estos días el debate del tipo de generación eléctrica que tiene que tener el país ha adquirido nueva fuerza. Lo que está claro es que los recursos naturales tienen un papel clave en el tema.

En este debate el sector agroalimentario no está ajeno. Más aún el agro tiene una posición bastante particular. No sólo porque puede aportar a la generación eléctrica -y colaborar con la meta de alcanzar el 20% proveniente de fuentes renovables para el 2020-, sino además porque puede verse beneficiado por el uso de energías alternativas. Y vaya que es importante: buena parte de los costos de la mayoría de las industrias y empresas productoras viene dado por el gasto en energía, cuyo costo no para de subir.

"En este contexto, el aporte del agro puede ser de dos tipos. Por un lado, las empresas vinculadas con la producción y con la transformación de los productos agrícolas tienen interesantes oportunidades de aprovechar la energía eléctrica y térmica procedente de fuentes renovables para abastecer a sus propias necesidades. Por otro lado, la creación de apropiadas condiciones legales y económicas podrán permitir que las mismas empresas agrícolas extiendan su actividad a la producción energética para aportar al sistema eléctrico nacional", explica Rodolfo Pasinetti, representante del centro de investigación Ambiente Italia, quien recientemente participó en el seminario "Energías renovables no convencionales en la agricultura y la industria de alimentos: nuevas oportunidades", organizado por FIA del Ministerio de Agricultura.

En el agro cada empresa, e incluso al interior de cada una de ellas, se requieren energías bajo distintos formatos y para distintos usos. Mientras las maquinarias necesitan de petróleo u otro combustible para funcionar; los packings, cámaras de frío, maquinarias de ordeña, equipos de riego, por nombrar algunos, requieren de electricidad y/o energía térmica. En un entorno donde la energía eléctrica escasea y se vuelve uno de los insumos que encarecen la producción, se vuelve prioritario conseguirla de forma más eficiente. Y ello, además, va de la mano con las crecientes exigencias de los mercados internacionales por mayor sustentabilidad ambiental.

"Muchos de los requerimientos energéticos del agro pueden ser satisfechos directamente por fuentes energéticas renovables. De todos modos es necesario subrayar que la fuente energética más importante es la que se puede obtener a través de acciones de eficiencia y de ahorro de energía. Esto es a través del empleo de maquinaria y de procesos industriales más eficientes y de la reducción de los despilfarros de energía", enfatiza Pasinetti.
Desde el punto de vista de fuentes renovables es posible distinguir entre las fuentes que producen energía eléctrica como la eólica, la fotovoltaica y la hidroeléctrica y que pueden usarse por medio de generadores para abastecer completamente o en parte a las empresas en sus requerimientos de energía eléctrica, y el excedente incluso entregarse al sistema interconectado. Del sol se puede obtener energía que se utilice para producir calor y, también, apoyar los sistemas de frío a través de un refrigerador por absorción. Además la biomasa (desechos agrícolas y agroindustriales, desechos animales, leña, entre otros) puede servir, a través de procesos de combustión o de biodigestión, para la producción de calor o de frío y también de energía eléctrica.

Y Chile tiene interesantes potenciales, recalca el especialista italiano.
"Con respecto a la producción de energía eléctrica por fuentes renovables, todo tipo de empresa puede beneficiarse, dependiendo de su ubicación con respecto a la disponibilidad de las mismas fuentes. En el centro y sur del país hay un fuerte potencial hidroeléctrico. El potencial solar es muy elevado, sobre todo en las regiones del norte donde hay también un alto potencial eólico. Igualmente hay un buen recurso eólico en la parte costeña del centro y del sur", indica.

Uno de los sectores que se podrían beneficiar del uso de estas energías es el de procesamiento de los alimentos, especialmente los que requieren de calor.

"En general, los procesos industriales de este sector necesitan temperaturas relativamente bajas (por ejemplo, alrededor del 50% de la demanda de calor requiere temperaturas menores de 100°C). Estas condiciones son muy favorables para el empleo directo de la energía solar", sostiene Pasinetti.
Y pueden tener otro beneficio: la recuperación de calor procedente de procesos como la compresión o la refrigeración, y que generalmente es desperdiciado en el ambiente, puede servir para el precalentamiento del agua de otros procesos.

Sin embargo, no basta con tener potencial y necesidades. La implementación de las fuentes energéticas renovables y el desarrollo de actividades de eficiencia y ahorro energético requieren la combinación de factores técnicos, económicos, sociales, entre otros. Y, por supuesto, está el tema de los costos.

Los costos, el problema

"Si la empresa hace un empleo directo de la energía producida es importante considerar las necesidades que hay que satisfacer y encontrar un equilibrio entre los factores técnicos y los factores económicos. El análisis de los parámetros económicos es un elemento clave. Como para cualquier actividad empresarial, hace falta considerar el tiempo de retorno del costo o del extra del costo de la inversión económica. El costo inicial constituye generalmente una inversión adicional que aportará beneficios económicos sólo después de algunos años", explica el italiano.
Está claro que ahí hay un problema: el empresario no siempre tiene los recursos como para invertir en el desarrollo de este tipo de tecnologías.

"En este caso la intervención pública puede ser indispensable considerando los beneficios generales para toda la comunidad. Las experiencias internacionales indican que la intervención pública es necesaria para fortalecer un mercado hasta permitir su consolidación. La intervención pública, además, no puede limitarse sólo al aspecto económico sino que tiene que abarcar también aspectos como la formación y la información", señala el experto.

Es además importante que se apoye la creación de otras empresas privadas y financieras que otorguen servicios energéticos asumiéndose el costo inicial de la obra frente al cobro de pagos sucesivos.

Otra forma de competitividad es la producción con fuentes energéticas de bajo impacto ambiental, lo que se puede considerar como un sello de calidad del producto. Para este fin es necesario ampliar la sensibilidad del mercado nacional o internacional hacia este tipo de producto.

Fuente:
http://www.mer.cl/modulos/busqueda/searchleft_canales_new.asp?idnoticia=C71065520110509&pagina=1&variable=energ%EDas%20renovables%20&strFechaDesde=&strFechaHasta=

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