Smart Grid - Ediciones Especiales El Mercurio

14/10/2011

Smart Grid: El nuevo paradigma para la gestión energética

Las redes inteligentes o smart grids comienzan a ser una realidad en el mundo, ya que gracias a diversas tecnologías y a sistemas de cogeneración eléctrica, donde participan hasta los dueños de casa, prometen grandes ahorros, un planeta más limpio y un suministro seguro y fluido.

Chile, como el resto del planeta, se ve en la encrucijada de seguir desarrollando las fuerzas productivas sin afectar, como se ha hecho hasta ahora, el medio ambiente. Y esto fundamentalmente pasa por buscar alternativas energéticas más limpias y sustentables, que, según los expertos, tiendan a la eficiencia y al ahorro energético de manera creciente.

Dentro de este desafío, a nivel mundial comienza a imponerse un nuevo paradigma: las redes eléctricas inteligentes, o Smart Grids (SG), que de implementarse, constituirían una gran revolución a la forma como hoy opera el sistema energético local y mundial.

Pero eso no es todo. También ayudaría a contrarrestar el efecto invernadero o calentamiento global. Según datos de sandbag.org.uk, sólo en 2009 la energía eléctrica contribuyó a la generación de más de 355 millones de toneladas de CO2, y Chile no es la excepción.

En este escenario, la integración de inteligencia a las redes eléctricas cumple un rol fundamental en nuestro país, ya que bajo su alero sería posible generar alternativas que ayudasen a mejorar las dos fuentes de generación de energía más importantes: la eléctrica y la termoeléctrica.

Asimismo, podría inyectarle a la red nacional mecanismos de control y respaldo para evitar el problema de los sucesivos black out experimentados en este último tiempo, los que tantas pérdidas económicas han ocasionado.

Explican expertos de la Universidad Católica de Chile que "Smart Grid es una red eléctrica que puede integrar inteligentemente las acciones de todos los usuarios conectados a ella, con el fin de entregar eficientemente energías sostenibles, económicas y seguras".

Servicios innovadores

Para que esto sea posible deben intervenir en la red central productos y servicios innovadores, junto con monitoreo, control y comunicación inteligentes. Todo esto, según los especialistas, para facilitar la conexión de generadores y baterías de distinto tipo y tamaño, de tal forma de permitir a los consumidores optimizar la operación del sistema, brindándoles mayor información y opciones para obtener mejor suministro de energía.

Asimismo, resulta vital que las Smart Grids reduzcan significativamente el impacto ambiental de toda la operación y entreguen suministros de alto nivel de seguridad y confiabilidad.

Para los investigadores Rodrigo Palma, Guillermo Jiménez y Pablo Estévez, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, estas redes inteligentes por definición deben contar con la tecnología para que puedan operar todo tipo de dispositivos y equipos de vanguardia, diseñados bajo el concepto de eficiencia energética, desde vehículos eléctricos y electrodomésticos inteligentes con mecanismos de gestión que den señales de precios, entro otros.

Incluso, todas estas aplicaciones pueden ser parte de soluciones de domótica avanzada y ajustadas a los requerimientos de cada cliente.

En síntesis, argumentan los especialistas, las smart grids constituyen un paradigma en que la energía no se pierde, sino que se intercambia constantemente y se aprovecha a fondo, y que permite además recibir aquella procedente de otras fuentes no convencionales, como la de hogares y otras instalaciones (hospitales o colegios) que usan colectores solares como energía complementaria.

La movilidad

Explican expertos de la Universidad Católica de Chile que gracias a las smart grids sería posible que un auto, al estacionarse, se conectara automáticamente al sistema eléctrico, momento en que el usuario podría elegir si vender la energía almacenada en la batería al sistema o cargar el auto a distintos precios según la demanda del sistema.

También sería factible crear un sistema de suministro que permitiese elegir en qué momento y a qué precio se consume la energía. Estos son sólo algunos casos.

David Rodríguez, de Relaciones Externas de ISER Energías Renovables, plantea que la extensión de las redes inteligentes y la generación distribuida permitirían aminorar enormemente la saturación de las redes eléctricas y los cortes en el suministro. Por tanto, conllevaría ahorros en mantenimiento. Asimismo, posibilitaría el uso de la energía disponible en el lugar, así como combustibles que se desechan en otros procesos, lo que se traduce en menor contaminación ambiental y mayor velocidad de respuesta frente al aumento de la demanda.

¿Qué pasa en Chile?
Aún estamos lejos de los países del primer mundo; sin embargo, se ha comenzado a dar algunos pasos, ya que transformar la red de energía tradicional para acoger este nuevo paradigma no es sencillo. Porque, además de cambios en la regulación, también se requieren una integración masi
va de sensores, tecnologías de medición y esquemas de automatización en todos los niveles de la red, como empalmes en los hogares o las industrias; sistemas de distribución y también de transmisión adecuados para este fin. En síntesis, dicen los especialistas, se necesita una plataforma de comunicación multipropósito. En este contexto, para que este nuevo modelo funcione, se requiere además un sistema de control inteligente que permita extender los servicios intercambiados entre los distintos agentes del mercado eléctrico y aprovechar eficientemente la capacidad de transmisión de la red. Acotan los expertos que el sistema chileno cuenta con características técnicas que posibilitan la incorporación de más inteligencia; no obstante, habría que modificar la regulación con el fin de que las redes de distribución sean abiertas a un modelo de operación bidireccional, en donde el cliente o el usuario final pudiera ser activo con la gestión y la cogeneración de energía eléctrica.


Rodrigo Álvarez, Ministro de Energía:
"Estamos trabajando por una red confiable, segura y económica"

Secretario de Estado señala que, entre otros beneficios, una red inteligente o smart grid aumentaría la seguridad del sistema. Pero no se trata de un cambio discreto, sino una suma de innovaciones. Bajo esta premisa, hoy en Chile hay algunos elementos concretos, como los medidores inteligentes.

En una primera etapa, para definir los objetivos que se quieren lograr a través de la llamada smart grid e investigar las tecnologías inteligentes que puedan suplir ineficiencias actuales del sistema eléctrico chileno, se encuentra el Ministerio de Energía, según señala Rodrigo Álvarez, secretario de Estado del ramo, quien respondió las preguntas de "El Mercurio" pocos días antes del apagón del sábado 24 de septiembre que tiene al sistema eléctrico chileno en la mira.

-¿Podría implementarse en Chile esta tendencia mundial?

"El Ministerio de Energía está trabajando en investigar las tecnologías que se están desarrollando bajo el concepto de smart grid con el fin de detectar las posibles ineficiencias hoy presentes en el sistema eléctrico, que puedan ser mejoradas con estas tecnologías. Una red inteligente no es un cambio discreto sino que una suma de innovaciones que van conformando ete concepto. Hoy en Chile hay algunos elementos como medidores inteligentes funcionando, entre otras cosas, que conforman en parte una red inteligente. Falta mucho y se está trabajando para que en el futuro la red eléctrica sea más confiable, segura y económica".

-¿Estamos preparados en lo tecnológico e institucional ?

"Primero hay que determinar a dónde queremos llegar, lo que aún no está definido y es parte de las investigaciones que realiza el ministerio. Luego podremos decir qué tan factible es incorporar estas soluciones con el marco regulatorio existente; si existen los incentivos para que sean implementadas por las empresas pertinentes o hay que crear nuevos, y si existe la tecnología o debemos gestionar un cambio en la infraestructura. Probablemente sea una mezcla. Desde el punto de vista institucional, no debieran presentarse modificaciones importantes, ya que éste sería un cambio tecnológico y regulatorio principalmente".

-¿Qué aspectos habría que modificar?

"Dependerá de los objetivos que se tracen en el futuro. Probablemente lo que haya que modificar sean las exigencias de calidad y seguridad del servicio eléctrico, en conjunto con la regulación para la distribución y transmisión eléctrica, de modo de dar los incentivos correctos para la adopción de estas nuevas tecnologías y su correcta retribución".

-¿Qué beneficios traería a la eficiencia energética?

"Si bien no existe un modelo único para una red inteligente, es factible reconocer atributos que permiten distinguir claramente una red de este tipo, especialmente al compararla con el sistema actualmente usado. La tecnología smart grid genera ahorros en los consumidores al permitir el control del consumo eléctrico; posibilita una mejor utilización de la infraestructura eléctrica, y promueve un suministro de energía limpio y sustentable al facilitar el ingreso de fuentes de energía renovables no convencionales. También aumenta la seguridad debido a que se puede controlar de manera eficaz la demanda y el suministro eléctrico, ya que es un sistema que puede ser implementado desde las empresas de generación hasta los hogares".

-En lo legal, ¿qué habría que cambiar?

"Se tendrían que analizar los modelos de los servicios de red para que exijan y reconozcan las posibilidades de las redes inteligentes. Adicionalmente habría que analizar la integración de la generación distribuida al consumo, la implementación de la gestión de la demanda y un sistema de tarificación que permita hacer uso de las potencialidades de esta tecnología".

-¿Cuán caro saldría este desafío?

"Las inversiones iniciales son significativas y se relacionan con la magnitud y detalle de los modelos a implementar para cada caso y etapa de un proyecto de smart grid. Entre los componentes de este tipo de red figuran dispositivos inteligentes, infraestructura de telecomunicaciones y de tecnologías y capas analíticas", finaliza el ministro.

¿En qué va el proyecto net metering? "El proyecto de ley que permite el net metering sigue en discusión en el Congreso y actualmente está en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Esta ley permitirá a los usuarios finales, que tengan medios de generación propios renovables, inyectar a la red los excedentes de energía que tengan, esto es, aquella que no consuman. Ésta será retribuida por la empresa distribuidora de la que sean clientes, retribución que se materializará en la cuenta final de cada mes. De esta forma, el usuario podrá evitar el costo de baterías u otros medios de almacenamiento de energía y el sistema eléctrico será más eficiente por generar parte de su energía en la zona de consumo. Después de la aprobación del proyecto de ley, se deberá dictar un reglamento que se haga cargo de la seguridad de las personas y del servicio eléctrico", concluye el ministro.

Smart grid en el mundo:
La gran apuesta de países desarrollados

Estados Unidos, la Unión Europea y China ya se decidieron, y desde 2007 inyectan recursos para dotar a sus respectivas redes de tecnología con el fin de hacerlas más eficientes.

La transformación hacia redes inteligentes es un proceso que ya comenzó en el mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos, desde 2007 el apoyo al desarrollo de smart grid es tema de política federal. En ese año se firmó el "Energy Independence and Security Act of 2007", que asegura US$100 mil millones de financiamiento por año fiscal en el período 2008-2012 para temas relacionados con smart grid y coordina a nivel nacional y estatal la creación de la infraestructura -legal y material- necesaria para la implementación de una red inteligente.

En 2009, la administración de Obama anunció la más importante modernización de la red eléctrica en la historia del país. En este contexto se aprobó un conjunto de medidas ("American Recovery and Reinvestment Act of 2009), dentro de la cual se destinaron US$11 mil millones para la creación de una red inteligente. Al mismo tiempo, se abrieron 100 fondos concursables (sumando un total de US$3,4 mil millones) para programas relacionados con el desarrollo de las smart grid, los que fueron complementados con un aporte privado de U$4,3 mil millones.

En este momento existen múltiples proyectos en desarrollo en Estados Unidos que apuntan a la implementación de una red inteligente. En su mayoría se trata de iniciativas conjuntas entre el Estado e inversionistas privados. Boulder, Colorado, es uno de estos proyectos y se espera que sea la primera ciudad en el mundo en tener una red eléctrica 100% inteligente.

Avance en China

China también está haciendo grandes esfuerzos en el tema. Según el sitio dedicado a Smart Grid de Technology Marketing Corporations (TMC), en los últimos años, esta nación ha emergido como el mayor y más importante mercado para las reden inteligentes del mundo. De hecho, el Consejo Chino de Electricidad reportó recientemente que cerca del 27% de la electricidad generada en el país durante 2010 provino de fuentes de energía limpia. Los requerimientos energéticos internos y su enorme población han impulsado a una significativa iniciativa estatal para implementar una red eléctrica inteligente.

En el reciente reporte "China: Rise of the Smart Grid", de la consultora Zpryme, se proyecta que el valor total del mercado de las redes inteligentes se incrementará desde US$22,3 mil millones, en 2011, a US$61,4 mil millones, en 2015.

El "plan maestro" de redes inteligentes en China, lanzado este año, apunta a mejorar la eficiencia de la actual red eléctrica; expandir la red para proveer electricidad a áreas rurales; administrar la demanda de electricidad para evitar apagones y sobrecargas, y conectar instalaciones generadoras en la parte occidental de China con la costa altamente poblada. Al mismo tiempo, esta red ayudará a China a enfilarse hacia sus metas ambientales de energía limpia.

A diferencia de otras experiencias en el mundo, la implementación de la red inteligente en este país se encuentra fuertemente dirigida y financiada por el gobierno. No obstante, compañías especializadas en smart grids e informática, como IBM o Landys+Gyr, se están posicionando fuertemente en el proceso, en conjunto con el gobierno, tanto a nivel de proyectos locales como de amplio rango.

Unión Europea

En 2005 se creó la "European Technology Platform (ETP) for the Electricity Networks of the Future", una comisión de la Unión Europea que representa a todas las partes interesadas, especialmente del mundo industrial, la que se orienta a mejorar la posición competitiva de esta región en el campo de las redes eléctricas, específicamente en el de las redes inteligentes.

Durante la última década, la Unión Europea ha gastado cerca de ?300 millones en investigación e implementación de proyectos de desarrollo para redes eléctricas modernas. El grupo Smart Grid Update estima que la inversión total sobre generación, transmisión y distribución energética en los próximos diez años será cercana a ?226 mil millones. Para Septiembre del 2012 todos los estados miembros de la unión deben tener un plan de implementación y un tiempo estimado para el desenvolvimiento de sistemas de medición inteligentes.

Dentro de todos los proyectos sobre redes inteligentes en funcionamiento al interior de la Unión Europea, se estima que el equivalente a ?5,5 mil millones se han llevado a cabo en los estados miembros antiguos (EU15), mientras que los nuevos están quedando atrás.


Inteligencia en la red:
Chilectra y el desafío de liderar e implementar la red eléctrica del futuro

La idea es generar las condiciones en Chile para lograr un nuevo escenario, en que los clientes gestionen activamente su consumo y demanda a través de diversas herramientas.

Integrar más inteligencia a la red eléctrica en Chile constituye una verdadera revolución tecnológica, económica y cultural: el usuario se transformará en un ente articulador de políticas energéticas en pos de la eficiencia energética, la optimización de la infraestructura y la incorporación de energías renovables. "Chilectra en nuestro país, filial del Grupo Enersis, se constituirá en la empresa pionera en la implementación de este nuevo paradigma".

Esta es la visión de Víctor Hugo Balbontín, subgerente de Operación y Mantenimiento Regional de Chilectra y coordinador en Latinoamérica del proyecto de Redes Inteligentes del Grupo Enel-Endesa. El ejecutivo sostiene que "la tecnología smart grid aporta beneficios directos para el medio ambiente y los clientes, quienes mejorarán su calidad de vida.

Sin embargo, como país, el principal beneficio se relaciona con la capacidad que entrega esta tecnología inteligente al desarrollo y potenciamiento de un mercado más eficiente, sostenible y económicamente ventajoso y seguro".

Las principales áreas de innovación en las que se basa este modelo involucran una participación activa del cliente, la integración de las energías renovables, un eventual almacenamiento de la electricidad y la movilidad eléctrica. Todo esto aportará a la consecución de los objetivos de limitar el efecto invernadero.

"La implementación de esta tecnología produce un nuevo escenario, con la posibilidad de crear productos y servicios innovadores para integrar la generación distribuida de fuentes renovables; optimizar el consumo, entregándoles a los clientes instrumentos para mejorar y gestionar activamente su demanda. Además, permite desplegar una infraestructura de recarga para la movilidad eléctrica, reducir el impacto ambiental y aumentar el grado de fiabilidad y la calidad de servicio de estas redes.

Para lograrlo en Chile -explica el ejecutivo-, es esencial una regulación que incorpore armónica y coordinadamente estas tecnologías. Se requiere la estandarización de las funcionalidades mínimas de los equipos de medida y de los protocolos de comunicación. "El no hacerlo conducirá a una anarquía tecnológica y a la ineficiencia económica".

Chilectra, a través de sus especialistas y la enorme experiencia del Grupo Enel-Endesa en esta materia, está aportando para el desarrollo de esta tecnología.

Un caso es la introducción y gestión para la certificación en el país de los medidores inteligentes y sistemas de telegestión, proceso ya finalizado.

Contador inteligente

El contador inteligente es una pieza fundamental en las redes inteligentes, ya que garantiza una mayor transparencia, eficiencia, sencillez y factibilidad de relación de la distribuidora (empresa) con todos sus clientes, permitiéndoles, a estos últimos, desarrollar una mayor conciencia sobre cuánto y cómo se está consumiendo en el hogar y la posibilidad de gestionar de forma remota operaciones y modificaciones de los tipos de contrato o tarifas según la oferta disponible.

Chilectra ya cuenta con 115 mil medidores con capacidad de lectura remota y también ofrece una tarifa flexible, a la que ya han optado 45 mil clientes. Por otra parte, se ha avanzado en el monitoreo remoto de transformadores de distribución.

Comenta Víctor Hugo Balbontín que en cuanto a la generación distribuida, Chilectra desarrolló un plan piloto de un sistema fotovoltaico, con monitoreo desde hace más de un año, y cuyos resultados han sido vitales para el Plan de Implementación de las smarts grids en Santiago. También ha generado en Chile el primer punto de recarga de Latinoamérica para vehículos eléctricos, eliminando la incertidumbre para la introducción de tecnologías de movilidad que utilizan esta fuente de energía no contaminante.

Ciudad inteligente Como consolidación de todas las iniciativas Smart Grids, Chilectra impulsa en Santiago el desarrollo de una ciudad inteligente, polo similar a los que el Grupo Enel-Endesa ha participado a nivel mundial, donde se podrá mostrar y demostrar cómo la integración de estas tecnologías hace posible una realidad que hace pocos años era parte de la "electroficción". La ciudad, desplegada en un barrio de Santiago e inaugurada muy pronto, combinará en un único modelo urbano la tutela del medio ambiente, la eficiencia energética y la sostenibilidad económica, donde la infraestructura, los servicios y las tecnologías se unirán para ofrecer a sus habitantes y visitantes un espacio en el que el ahorro energético, la reducción de las emisiones y el control de los consumos de cada uno de sus hogares será parte cotidiana de los ciudadanos, administradores y empresas.


Gestión inteligente:
El hogar también puede ser un generador eléctrico

El net metering permite a hogares entregar a la red energías excedentes, de fuentes renovables, a cambio de descuentos en la cuenta de luz.

Net metering, o medición neta, es un sistema que permite a un hogar conectarse a la red eléctrica e inyectar energía, especialmente cuando se han implementado tecnologías que producen energías renovables, como la solar fotovoltaica.

En estos casos, el medidor de luz funciona en sentido inverso. Al final del período de facturación, el cliente sólo paga por su consumo neto, que significa el total de recursos consumidos menos el total de recursos generados.

Este mecanismo ha probado ser eficiente en el desarrollo de infraestructura para generar electricidad renovable en Europa, Japón, Canadá y los Estados Unidos. Y en países como Costa Rica, Argentina y Brasil, se está empezando a probar. En Canadá hay regiones que cuentan con regulaciones sobre net metering. También las compañías de distribución han implementado programas que mejoran el proceso de aplicación, especificando los requerimientos contractuales y las tarifas aprobadas por los reguladores.

En Dinamarca han puesto en marcha un programa de medición neta que contempla tecnologías de generación fotovoltaica de pequeña escala: la electricidad generada por entes privados es comprada al mismo precio que el que la compañía distribuidora cobra cuando vende su electricidad estándar. Esto ha permitido que el medidor del consumidor corra hacia atrás cuando la cantidad de energía que ha entregado a la red ha superado la cantidad de energía que ha consumido.

Los italianos cuentan con el Roofs Programme que promueve sistemas fotovoltaicos conectados a la red e integrados en edificios. La regulación cubre intercambios locales, de compra y venta de electricidad a partir de plantas fotovoltaicas de capacidad instalada inferior a 20 kW/h. En EE.UU.

Un caso emblemático lo constituyen los paneles solares, que generan más electricidad de la que un hogar consume en el día, y el exceso es exportado al sistema interconectado. Durante esta operación el medidor gira en contra sentido, obteniendo un beneficio total como si estuviese vendiendo electricidad a la compañía. Durante la noche, o cuando la demanda eléctrica no es suplida por los paneles, el medidor cuantifica, como es en forma normal, la electricidad importada del sistema eléctrico.

En Chile, uno de los principales pasos es la dictación de una ley que impulse la implementación de redes inteligentes para que pequeños productores aporten energía al sistema.

Hoy respecto del net metering se discute un proyecto en el Congreso. Pero aún falta generar ciertos acuerdos para hacerlo posible.

Huatacondo, Iquique:
La primera microrred inteligente con energías renovables

El sol, el viento y combustible diésel alimentan esta red que le cambió la vida a este poblado de 80 habitantes. La experiencia es replicable.

Hasta septiembre del año pasado, Huatacondo -poblado de 80 habitantes, en medio de la Pampa del Tamarugal- tenía sólo ocho horas de electricidad, hoy cuenta con 24 horas de suministro, gracias a la operación de la primera microrred inteligente, de Chile y Latinoamérica, que funciona con energías renovables no convencionales, como el sol y el viento.

Yolanda Paniagua, vecina encargada del único teléfono que existe en el pueblo, dice desde el otro lado de la línea que el cambio ha sido "muy favorable, ahora tenemos más comodidades, por ejemplo, se puede lavar de día".

Tres actores y la comunidad dieron vida a este proyecto: la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, la distribuidora eléctrica local Eliqsa y la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi.

La solución tecnológica realizada en Ingeniería de la Universidad de Chile corresponde a un sistema mixto y aprovecha todas las fuentes energéticas que se generan en la misma localidad.

Esto funciona gracias a energía solar fotovoltaica (23 kW), capturada por 84 placas; eólica (3kW), generada por una turbina, y la unidad diésel existente (150kVA). Asimismo, el sistema cuenta con un banco de 100 baterías (170kWh) en el que se almacena energía en casos de abundancia de energía y baja demanda, y que sirve como fuente de suministro en horas en que no se dispone del recurso, por ejemplo en las primeras horas antes de la salida del sol. La interacción de este banco con el sistema se logra a través de un inversor (40 kW).

Este proceso inédito en Chile, reduce el consumo de combustible fósil en 50%. ¿Cómo lo hace? El sistema de coordinación hace un pronóstico de la demanda energética y de la generación de energía renovable no convencional, que mediante un algoritmo de optimización define la operación del sistema, de tal manera que sea la más económica posible.

Pero veamos en pocas líneas cómo funciona. Antes, Huatacondo se iluminaba ocho horas al día, mediante un motor diésel. Ahora, con ese mismo motor, y con el ahorro ya mencionado de combustible, tiene electricidad las 24 horas.

El sistema de gestión de energía permite al sistema "saber" en qué momento se utiliza cada una de las fuentes. Así, durante el día, el sol (y el viento próximamente) aporta al sistema y lo que sobra se guarda en las baterías que quedan disponibles para la noche, la hora punta al atardecer, se cubre además con combustible diésel.

La comunidad tuvo y tiene un papel protagónico en esta iniciativa. Hubo una serie de talleres para conocer sus necesidades y percepciones y fueron los mismos habitantes del lugar quienes bautizaron el proyecto como Energía Sustentable Cóndor (Esuscon), por el simbolismo que representa para ellos el cóndor.

Pero no sólo eso. La idea es que sean los mismos vecinos quienes autogestionen el sistema y así lo están haciendo, con la colaboración remota desde Santiago cuando se necesita.

"Cuando se ha caído el sistema los chiquillos desde Santiago lo arreglan", cuenta doña Yolanda.

Quien habla con entusiasmo de este proyecto es Guillermo Jiménez, ingeniero experto del Centro de Energía de la Universidad de Chile. Explica que se trata de un proyecto que vincula el mundo tecnológico con el mundo social. Lo suyo no es retórica. Precisamente el proyecto cuenta con el Social Scada, un sistema supervisor que monitorea todas las variables de operación en tiempo real.

Y como en Huatacondo -y en muchas partes de Chile- no habría cómo tener a una sola persona sentada frente a un monitor las 24 horas del día, mirando como va el sistema, se dispuso de una pizarra electrónica en la Junta de Vecinos, accesible para todos los habitantes del pueblo quienes pueden no sólo monitorear el sistema sino que también consultar otros indicadores como pronósticos del tiempo, etc.

Si hay algún problema o se activa una alarma, se avisa al encargado. Dependiendo de lo que se trate se soluciona en el mismo lugar o desde la U.de Chile remotamente.

"Uno de los desafíos de este y otros proyectos que han llevado energía eléctrica a comunidades aisladas es su sustentabilidad. Muchos sistemas quedan abandonados y en desuso, por eso es muy importante que la comunidad se sienta comprometida, que siga participando, y que ellos mismos generen herramientas y se capaciten para seguir a cargo de la gestión y la operación", señala Guillermo Jiménez.

-¿Es replicable la experiencia de Huatacondo?

"Sí, lo es, especialmente en comunidades aisladas, en cualquier parte de Chile, de pocos habitantes, hasta unos 500 o más dependiendo de las características del lugar. Existen algunas iniciativas en el norte, pero aún no maduran".

Un avance grande para la comunidad Juan Hidalgo es el encargado de la vigilancia y mantención de la red. Antes veía el grupo electrógeno y ahora también la microrred, incluyendo los paneles solares instalados en el cerro y las instalaciones del equipo electrógeno. Al teléfono opina que contar con 24 horas de electricidad ha significado un avance grande para la comunidad, en sus casas y también una oportunidad para nuevos negocios. Huatacondo también ha sabido de apagones y entonces, a través de internet, los ingenieros de la U.de Chile, lo han asesorado para solucionar el problema en terreno, cosas menores, "detallitos porque este sistema es único en Chile y tal vez en Latinoamérica" dice orgulloso.

Huawei en Chile:
Expertos en redes eléctricas inteligentes traen su tecnología a Chile

La empresa ha llevado adelante grandes proyectos en el mundo, con soluciones integrales como la generación de nueva energía, transmisión de alto voltaje, subestaciones inteligentes, automatización de la distribución, infraestructura de medición avanzada, informática de redes y otras iniciativas.

Huawei es una empresa con más de 20 años de experiencia a nivel internacional, que se encuentra trabajando hoy en el tema de Smart Grid en Chile. Si bien la compañía lleva más de una década en el territorio nacional, ofreciendo soluciones de telecomunicaciones, hace cerca de un año ha decidido involucrarse en soluciones para sectores industriales, y una de ellas es la implementación de redes inteligentes para el área eléctrica, y ya se encuentra en contacto con entidades e instituciones relevantes.

"Estamos muy abiertos a colaborar con otros actores que tengan experiencia en esta industria", dice Marcelo Pino, director de Relaciones Públicas de la empresa.

Según Leslie Tan, Enterprise Manager de Huawei, al involucrarse en el proceso nacional de implementación de redes inteligentes, la empresa ofrece un amplio rango de soluciones para todos los niveles de la red eléctrica. "En una primera instancia, el paso decisivo para la transición hacia una red inteligente es la actualización del sistema de comunicaciones con el cual la red trabaja, porque si se quiere que la red sea inteligente, la base es que la información sea en tiempo real, de alta velocidad y también comunicada de forma bidireccional".

Huawei tiene una importante presencia internacional y ha desarrollado su experiencia en proyectos de gran magnitud de redes inteligentes.

En estos y en muchos otros proyectos, la empresa ha puesto en funcionamiento los aspectos integrales de su solución, como la generación de nueva energía, transmisión de súper alto voltaje, subestaciones inteligentes, automatización de la distribución, distribución inteligente, infraestructura de medición avanzada (AMI), informática de redes y otras iniciativas.

Grandes beneficios

Según la visión de la empresa, Chile puede beneficiarse ampliamente con la implementación de una red inteligente. Para Marcelo Pino, esta alternativa constituye una buena forma de obtener desarrollo sustentable para la sociedad, la economía y el medio ambiente, ya que Huawei crea soluciones verdes que permiten a los clientes reducir su consumo energético, reducir emisiones de carbono y costos en recursos. Además juega un papel vital en el futuro del país.

Leslie Tan plantea que la red inteligente tiene beneficios específicos relacionados con la confiabilidad y eficiencia de una red conectada. Una vez implementada, una red inteligente tiene un mayor conocimiento de sí misma. Por ejemplo, es capaz de identificar errores y repararlos en el menor tiempo posible. De esta forma, solucionar desperfectos responsables de los últimos apagones, como los ocurridos en Chile -que dejaron a millones de personas sin suministro y ha afectado la economía chilena-, llevaría una menor cantidad de tiempo de lo que demora hoy con el sistema vigente.

Añade que además existen beneficios importantes para los consumidores. Una de las características básicas de la red inteligente es el empoderamiento que obtienen los usuarios mediante la implementación de medidores inteligentes, los que mantienen en contacto a los hogares con los proveedores del servicio. En el futuro, los medidores inteligentes permitirán seleccionar de dónde, en qué cantidad y cómo se administra el servicio a nivel de los hogares. Al mismo tiempo, otorgarán información relevante a los proveedores para optimizar el servicio.

Esto supone múltiples beneficios, entre los cuales Leslie Tan destaca los siguientes: cuentas eléctricas más precisas, que facturan precisamente por el servicio usado; los precios por Tiempo de Uso (TOU), que permiten mayores opciones, ya que la electricidad varía de precio durante diferentes horas del día, y mediante estos dispositivos inteligentes, se obtiene conocimiento preciso del uso relacionado; los usuarios pueden administrar más precisamente sus gastos en electricidad a través del conocimiento que el medidor les otorga; no serán necesarios empleados de la compañía que lean los medidores en las viviendas, debido a que el sistema de comunicaciones permite una lectura en tiempo real de la información que los proveedores necesitan. Por último, la red inteligente permitirá una interconexión de todos los equipos con redes controlables, facilitando el manejo remoto de un hogar automatizado, más limpio e inteligente.

Según Marcelo Pino, la implementación de la red inteligente se encuentra, en estos días, aún en una etapa muy preliminar. "Será un esfuerzo de largo aliento, y de conjunto, implementarla en todo el territorio nacional. Para ello se requiere además del apoyo legislativo del gobierno y diferentes agentes. Estamos encantados en hacer este esfuerzo para que la red en Chile sea más inteligente".

Aún cuando es un trabajo complejo, la transición hacia la red inteligente está ocurriendo en el mundo entero, y en el futuro, será un habilitador necesario para el desarrollo.

La organización

Huawei es un proveedor de soluciones de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (ICT) líder en el mundo. A través de su dedicación a la innovación y fuertes alianzas con sus clientes, Huawei ha desarrollado fuertes soluciones de redes de telecomunicaciones end to end, terminales y cloud computing.

La compañía está comprometida con la creación del máximo valor a operadores de telecomunicaciones, empresas y consumidores a través de la entrega de soluciones y servicios altamente competitivos. Sus productos han sido desplegados en más de 140 países, llegando a más de un tercio de la población mundial, afirman sus ejecutivos.

Para junio del 2011, la cantidad de empleados de Huawei excedió los 120.000. De ellos, el 44% (53.000) están especializados en investigación y desarrollo ( R&D). Para la misma fecha, la empresa trabaja con 136 organizaciones de estandarización y además ha presentado más de 25.000 propuestas de estándar en su conjunto. Huawei ha presentado un total de 52.359 aplicaciones para patentes. De las 20.337 solicitudes concedidas, más del 90% son patentes de invención.


Opinión:
Chile puede ser un candidato ideal

Una industria tecnológica desarrollada y una estabilidad económica constituyen un buen escenario para que el país sea pionero en smart grid a nivel regional.

Por Ramiro Virreira, Sales Director Digital Energy de GE para Chile, Perú y Bolivia.

En la medida en que la escasez de hidrocarburos se acentúe y el consumo energético enfrente un alza sostenida en el tiempo, el desarrollo y la implementación de nuevas fuentes energéticas alternativas y eficientes se tornan cada vez más necesarias. Según estudios de GE, las necesidades energéticas se triplicarán para el año 2050, y entre 2010 y 2030, las poblaciones urbanas crecerán en 42%.

En este momento, la generación eléctrica de Chile se ve afectada por la antigua política de importación de gas y los problemas de energía generados por la sequía que afectó al país en las temporadas 2007-2008 y que vuelve a hacerlo ahora.

La conjunción de estos problemas se ha reflejado en los altos precios de la energía eléctrica en el país. Sin ir más lejos, los precios de la energía en Chile son los segundos más altos de la región, superados sólo por los de Uruguay, un país conocido por su escasez de recursos energéticos.

En este sentido, implementar soluciones eficientes en relación con el consumo energético se torna imperativo para alcanzar el anhelado desarrollo. Es en este escenario que surge con fuerza el concepto denominado smart grid (redes inteligentes), donde GE es líder a nivel mundial.

Se trata de un sistema que combina la información y las tecnologías de automatización con la actual infraestructura eléctrica, contribuyendo a atender las necesidades de energía de la sociedad del siglo XXI.

Apoyo del gobierno

Una red más inteligente nos permite "lograr más, utilizando menos", entregando energía con mejoras en seguridad y reduciendo los costos de la misma en el largo plazo. Además, permite a las compañías ser más competitivas, alcanzando ahorros de hasta 30% en las cuentas de la luz. Así, smart grid se constituye como una herramienta de suma importancia para asegurar el suministro energético eficiente, tanto para las industrias como para la población.

A nivel mundial, la red inteligente ya no es una teoría, sino un concepto en franca evolución, especialmente en el mundo desarrollado. En Estados Unidos, por ejemplo, la ciudad de Miami lanzó la iniciativa "Energy Smart Florida", un innovador proyecto de inversión energética en tecnologías inteligentes y renovables, en que está participando GE.

Dentro del plan de inversiones, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, destinó US$200 millones para realizar el proyecto. La inversión total es cercana a los U$600 millones y representa un gran aporte al desarrollo de tecnologías energéticas sustentables. La iniciativa fue probada con éxito en 250 hogares, alcanzando 20% de ahorro energético.

Como compañía, estamos convencidos de que Chile es un candidato ideal para la instalación de este sistema, gracias a la estabilidad de su economía y su camino hacia el desarrollo.

Asimismo, el país posee una industria de telecomunicaciones muy desarrollada y un sector de distribución eléctrica que ya ha hecho suyo el foco tecnológico.

No obstante, es importante relevar que hoy es imprescindible impulsar iniciativas a nivel gubernamental que apoyen a las distribuidoras en materia de retribuciones o incentivos para aumentar la eficiencia, para que, de esta forma, la exitosa y sólida economía chilena responda y se adapte a los desafíos actuales, y con ello haga posible que, en un futuro no muy lejano, éste sea el primer país desarrollado de la región.


Invento chileno:
Crean dispositivo para gestión de la energía

Ingenieros de la PUC diseñaron el aparato eKeeper para que el usuario controle el consumo eléctrico en el hogar eficientemente.

Con el fin de medir el consumo eléctrico, y gestionarlo de manera eficiente, en hogares, industrias y otras dependencias, Gabriel Villalón y Robinson Gálvez, ingenieros egresados de Ingeniería Civil Eléctrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, crearon un dispositivo de alta tecnología y sencilla operación, denominado eKeeper, una versión superior de smartmeter.

Aunque el proyecto al principio fue enfocado para el uso en hogares, los profesionales se percataron que podía extenderse a otras instalaciones. Lo primero que hicieron fue un diagnóstico en que se percataron que la única medición que la gente tiene del consumo eléctrico es el medidor, que resulta complejo de interpretar.

Dicen que entre las medidas típicas que el usuario lleva a cabo para ahorrar energía, están aquellas azarosas, como desenchufar los artefactos eléctricos o cambiar las ampolletas por otras de bajo consumo. Con este dispositivo, dicen sus creadores, la promesa es tener un conteo exacto del consumo sobre las zonas que realmente importan.

Gracias a la información que emite el aparato, se pueden implementar medidas de eficiencia. "El sistema interpreta, al usuario, los datos que están expresados en kilo watts y los hace equivalente en dinero. Por ejemplo, si la persona se está pasando de lo estipulado, el dispositivo le avisa para que adopte medidas de eficiencia.

Los egresados comentan que el eKeeper cuenta con característica revolucionarias que los diferencian de los demás smartmeters. Entre ellas, gracias a disyuntores automáticos, miden el consumo sectorizadamente (aire acondicionado, calefactores eléctricos e iluminación, entre otros). De esta manera, se puede saber dónde se está gastando más y dónde menos.

Además, cada medidor emite señales que son recibidas por un servidor, el que transfiere los datos paras que sean visualizados en una página web. Así, las pantallas muestran los indicadores de consumos de la casa y se puede observar el gasto eléctrico.

Si bien la lectura es sincronizada, en las mediciones se obtiene la suma de todos los consumos de los artefactos. Este dispositivo es capaz de desagregar estas mediciones, reconociendo qué artefactos se encuentran en funcionamiento. Gracias a esto, es posible deducir el comportamiento eléctrico del usuario, tanto en aparatos como en horarios, con lo que es posible realizar sugerencias y alertas según sea el caso.

También es posible disponer de sugerencias personalizadas. Por ejemplo, un equipo defectuoso puede estar gastando cada dos años la energía de uno nuevo.

Opinión:
Tecnologías para un futuro más verde

El desafío del mercado es responder a una conjunción de demandas crecientes y reducir, al mismo tiempo, el consumo de recursos y la huella que nuestras actividades dejan sobre el planeta, sin renunciar a aumentar la productividad.

Por Hernán Calderale, Vicepresidente de Ventas, Región Sur de Latinoamérica, CA Technologies.

Día a día, todos nos preguntamos sobre cómo hacer para que nuestras actividades sean más amigables con el medio ambiente. Los sectores de tecnología de la información no son una excepción.

El Green IT es hoy un tópico en la agenda de casi todos los ejecutivos del sector, que nos esforzamos por trasladar esta visión a cada una de las áreas de nuestras organizaciones.

Según un estudio de Pike Research, la inversión en tecnología para reducir los gastos de energía y las emisiones de los data centers va a crecer desde 7.500 millones de dólares, en 2010, hasta 41 mil millones, en 2015. Además, la investigación "Going Green" de JP Morgan reveló que el 80% de los ejecutivos de finanzas creen que los esfuerzos en Green IT los están ayudando a generar un ahorro de costos.

Estas tendencias nos hacen optimistas respecto de las perspectivas de la economía sustentable. Los que trabajamos en el área de las IT sabemos que no podemos flaquear en este compromiso. Las nuevas tendencias tecnológicas en el mundo de la administración de servicios de IT, entre las que destacan la virtualización y el cloudcomputing, significan un aporte en el uso eficiente de los recursos disponibles.

Durante 2010, inauguramos nuestro India Technology Center, que logró un recorte de 30% en el consumo de electricidad y fue reconocido con la certificación Leed Gold.

Nuestra intención es poder trasladar a nuestros clientes las soluciones de punta que aplicamos internamente para que alcancen los máximos grados de eficiencia en su operación IT. Soluciones como CA ecoSoftware han sido desarrolladas especialmente para llevar a cabo un efectivo monitoreo del consumo energético y del volumen de emisiones de la infraestructura, las hemos probado antes de lanzarlas al mercado.

Innovación continua

Gracias a estas tecnologías, podemos brindar a las empresas la posibilidad de evaluar, de manera eficaz, su rendimiento en términos de impacto ambiental

El desafío del mercado es responder a una conjunción de demandas crecientes: reducir el consumo de recursos y la "huella" que nuestras actividades dejan sobre el planeta, pero, al mismo tiempo, incrementar la productividad.

Estos desafíos van de la mano. El cloudcomputing, la virtualización y los nuevos desarrollos en entornos mainframe están permitiendo que las empresas puedan llevar adelante sus negocios con mayor flexibilidad y dinamismo. Sin embargo, a la vez, ponen el foco en la eficiencia económica, en el máximo aprovechamiento de los recursos disponibles y en el desarrollo de soluciones que sean sustentables y amigables con el medio ambiente.

Debemos ser conscientes de que el compromiso con la sustentabilidad comienza internamente. Las organizaciones tienen la responsabilidad de entender que la viabilidad de un negocio debe ir mucho más allá que su fortaleza financiera. Las variables a tomar en cuenta, a la hora de llevar adelante un proyecto empresarial, se han complejizado y diversificado, y la cuestión ya no puede reducirse a una ecuación inmediata en términos económicos.

Fuente:
http://www.edicionesespeciales.elmercurio.com/destacadas/_portada/index.asp?idcuerpo=992

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